Mi buen
aliado, tu que constantemente estas para mi
Eres la
hombre que me ofrece su hombro sin tenerlo presente
A lo lejos
me trasladas a un cosmos de ambiente de calma
Eres tu
quien en la distancia seca las lágrimas
Tu apoyo
me ha ayudado, tu sin interés alguno
Mi buen
aliado de Dios, y yo sin poder creer
Le pides a
tu Dios que me guarde y me custodie
Tus buenas
energías siempre viajan a kilómetros
Hasta aquí
las percibo, hasta aquí siento tu mano
Me buscas
cuando me he ido por largas jornadas
Siempre
buscas ese bienestar que se esconde en mi espíritu
Mi buen
aliado, el que cuida celoso, paciente y sin desespero,
Siento tu
aliento mi buen aliado, siento tus manos secar mis lagrimas
Quisiera
reponer esos favores, esas noches de tertulia,
Añoro ver
tu cara y tomar un café en algún atardecer
Y aguardo
las esperanza de nunca escuchar tus sollozos
Por qué no
deseo que ninguna lagrima corra por tu
cara
Mi aliado
lejano, mi aliado cercano
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